Cicatrices, ¿borrarlas o disimularlas?

18/06/2015 - Por: administrador - Categoría: Actividad física y bienestar - Beneficios: Descubre lo natural
Cicatrices, ¿borrarlas o disimularlas?
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Hay remedios muy naturales que nos ayudarán a disminuir notablemente –¡o borrar del todo!– algunas cicatrices que podamos tener. Las plantas, grandes aliadas en infinidad de problemas, pueden ser también una valiosa ayuda a la hora de reducir algunas marcas o difuminar su aspecto.

Muchísimas personas tienen alguna cicatriz en su cuerpo. Las cicatrices pueden ser de muy variados tamaños, deberse a los más diversos motivos o estar situadas en diferentes partes de nuestra anatomía. En ocasiones, se convierten en motivo de disgusto, molestia o –incluso– vergüenza, por lo que resulta de lo más útil conocer los diferentes caminos que tenemos para librarnos de ellas, reducir su aspecto o… ¡evitar que empeoren! Y es que, tal como nos explica Francisco Xavier Santos, presidente de la Sociedad Española de Heridas, "ninguna cicatriz se puede borrar totalmente, lo que se puede es intentar mejorar su aspecto o disimularla".

Las cicatrices aparecen siempre que la epidermis experimenta un corte y la lesión se extiende a la dermis, ya que el organismo no es capaz de sustituir el tejido que ha sido destruido. Para encontrar la mejor solución, primero debemos conocer al “enemigo”. Veamos cómo son las cicatrices y sabremos cómo evolucionarán:

Hipertróficas. Se deben a heridas traumáticas, quirúrgicas o a quemaduras. Suelen ser cicatrices rojas, gruesas y que se elevan por encima de la piel circundante. Pueden tener forma de placas rosadas y pueden doler o picar. "Las cicatrices hipertróficas se pueden tratar con varios métodos en función de su gravedad. Algunos de los más usados son la presoterapia (aplicar presión sobre la cicatriz, por ejemplo con una prenda especial elástica), la aplicación de láminas de silicona o la inyección de corticoides en la propia cicatriz", explica el doctor Santos.

Queloides. Aunque en el fondo son también cicatrices hipertróficas, se distinguen por una clara anomalía: la cicatriz es más grande que la propia herida inicial. Puede haber predisposición familiar y racial para que estas cicatrices sean más notorias. Pueden tardar varios meses en aparecer y pueden empeorar durante el embarazo.

Atróficas. Aparecen como consecuencia de la destrucción del colágeno dérmico, como cuando se ha sufrido de acné o de varicela. Son las cicatrices que se sitúan por debajo de la piel circundante. Las estrías también entrarían en esta clasificación. "Hay plantas que pueden ayudar con estas marcas: la rosa mosqueta es un cicatrizante de primera que funciona muy bien", nos cuenta la farmacéutica Rosa Pérez.

Pero también nos encontramos que las cicatrices a veces son oscuras, y en otras ocasiones son más claras que la propia piel. El primer caso es cuando el tejido que forma la cicatriz se oscurece, y ocurre, sobre todo, cuando es superficial. Cuando las cicatrices son más claras (hipopigmentadas), es porque la piel pierde la capacidad de producir melanina en la zona de la herida. Cuanto más morena sea la piel, más visibles serán.

Mejor prevenir

Aunque el tiempo de cicatrización y la evolución de una herida no siempre está en nuestras manos, sí conviene tener en cuenta algunos consejos básicos que nos ayudarán a que no empeore el estado de una cicatriz. Por eso no debemos obviar factores tan diversos como la profundidad en la piel, la localización, la edad del paciente o incluso que, como apunta el doctor Santos, "existan factores genéticos que induzcan una cicatrización patológica".

Hidratarse. Conviene mantener la zona hidratada mediante cremas o productos que mantengan la humedad, ya que en algunas cicatrices el agua se evapora con mayor rapidez. En nuestras manos está el "recuperar la base hídrica que mantendrá la elasticidad de la piel y permitirá una mejor regeneración de las células", explica Rosa Pérez.

Protegerse. La radiación solar puede agravar el estado de una cicatriz. Por eso, se deben utilizar siempre protectores solares de pantalla total entre 15 y 30 minutos antes de exponerse al sol, y repetir la aplicación las veces que sea necesario. También puede resultar práctico mantener la zona tapada con algún apósito.

Cuidarse. Si ya ha aparecido la cicatriz, y siempre que la herida ya esté cerrada, podremos ayudar a que se reduzca aplicando cremas, aceites o geles que tengan las propiedades adecuadas. Además, como dice la farmacéutica: "Si nos acostumbramos a realizar un suave masaje en la zona, facilitaremos la penetración del producto, al tiempo que incrementaremos la circulación sanguínea, lo que favorecerá su regeneración".

Consultar al especialista

Para conocer la mejor manera de tratar cada caso lo más recomendable es consultar con el especialista para que vea la evolución de la cicatriz y los mejores tratamientos adicionales que puedan llevarse a cabo: uso de ungüentos y cremas medicinales, terapias físicas, prendas de presión y –si fuera absolutamente necesario– la utilización del láser o de intervenciones quirúrgicas o trasplantes. Y es que, tal como nos recuerda el presidente del Congreso de Heridas, "igual que cada tipo de cicatriz requiere unos cuidados específicos, cada persona es única y tiene sus propias preocupaciones y prioridades. Es importante que el médico explique claramente al paciente los pros y los contras de cada tratamiento."

Cuando la cicatriz afecta a las relaciones personales, laborales o sociales puede ser necesaria la ayuda de un psicoterapeuta.

Plantas cicatrizantes

La farmacéutica Rosa Pérez nos da las claves de las plantas más eficaces por sus propiedades cicatrizantes, antiinflamatorias, e hidratantes:

Rosa Mosqueta. El aceite extraído de las semillas de esta planta es de los más efectivos a la hora de cicatrizar. Hay estudios científicos que han demostrado su capacidad curativa en los campos de suturas, postoperatorios y quemaduras.

Se puede aplicar directamente sobre la herida, aunque también lo encontramos formando parte de la composición de multitud de cremas, geles e incluso parches dérmicos.

Áloe vera. Es otra planta muy efectiva gracias a su alto contenido en fosfato de manosa (un agente de crecimiento de los tejidos con efecto cicatrizante) y la acción antiinflamatoria de los fitosteroles.

Coge un pedazo de hoja de áloe vera, límpialo y córtalo por la mitad. Puedes aplicar el gel que obtendrás del interior directamente sobre la herida ya cerrada.

Caléndula. Tradicionalmente, sus flores han sido consideradas muy beneficiosas por sus cualidades cicatrizantes, antiinflamatorias y antisépticas.o vehículo conductor de los principios activos de la caléndula). Sólo es necesaria 1/5 parte de flores de caléndula frescas por 3/5 partes de

Se puede realizar un ungüento a base de caléndula y germen de trigo (que actuará com aceite de germen de trigo. Se deja macerar un par de semanas. El aceite resultante se debe aplicar sobre la cicatriz 2 o 3 veces al día.

Manzanilla. Se recomienda en casos de cicatrices gracias a su alto contenido en mucílagos. Prepara una infusión bastante concentrada, empapa una compresa (o varias) y deja sobre la cicatriz unos 15 minutos. Es recomendable repetir varias veces al día la aplicación. 

Asesorado por: Francisco Xavier Santos. Presidente de la Sociedad Española de Heridas. Jefe del servicio de Cirugía Plástica de los Hospitales Universitarios Madrid Montepríncipe y Torrelodones. Profesor Adjunto de la Facultad de Medicina CEU - San Pablo.

 

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