Soluciones naturales para las afecciones de vesícula

18/06/2015 - Por: administrador - Categoría: Actividad física y bienestar, Nutrición y vida sana - Beneficios: Descubre lo natural
Soluciones naturales para las afecciones de vesícula
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Cálculos, cólicos y pólipos son sólo algunas de las dolencias que pueden afectar a la vesícula biliar. Los buenos hábitos alimenticios, cuidar las emociones y algunas terapias naturales te pueden ayudar a superarlas.

La vesícula biliar es un órgano pequeño y hueco situado debajo del hígado que se encarga de producir y almacenar la bilis, una sustancia líquida, de sabor amargo y de color verde, cuya función es digerir las grasas que entran en nuestro sistema digestivo.

Los malos hábitos alimenticios, el consumo excesivo de sustancias tóxicas (medicamentos, tratamientos hormonales, alcohol, etc.), la existencia de pólipos (benignos o malignos) en la pared de la vesícula y la formación de piedras o cálculos son algunos de los trastornos que pueden alterar el buen funcionamiento de este órgano.

Qué son los cálculos biliares

Los cálculos biliares (piedras) en la vesícula, colelitiasis o litiasis biliar son restos de colesterol, calcio, sales y pigmentos biliares que quedan depositados en la vesícula cuando hay una alteración del equilibrio entre dichas sustancias. Su formación es bastante frecuente y a veces pueden no dar ningún tipo de síntoma. Otras veces, sin embargo, producen dolor, indigestión, náuseas o vómitos, especialmente después de ingerir comidas grasas.

Los cálculos biliares también pueden ocasionar un cólico biliar, situación que se

produce por la contracción de la vesícula, que trata de expulsar la bilis, cuando un cálculo se encuentra en el cuello vesicular impidiendo la salida de la bilis. Se caracteriza por un dolor agudo en el cuadrante superior derecho del abdomen (boca del estómago e hígado) unas 2 horas después de comer, que generalmente se irradia a la espalda. Este dolor puede durar entre 2 y 4 horas y luego desaparecer completamente. Otros síntomas pueden incluir: escalofríos, fiebre, ictericia (color amarillo de piel y mucosas).

Los cálculos biliares suelen afectar más a las mujeres a partir de los 40 años y con el colesterol alto.

Autodiagnóstico

Existe una pequeña prueba llamada signo de Murphy que puedes hacerte tú mismo y que, si da positiva, puede ser una señal de inflamación o piedras en la vesícula. Se realiza de la siguiente manera: presiona con los dedos 2 o 3 centímetros debajo del borde de las costillas de la parrilla costal derecha, luego inspira profundamente. Si aparece un dolor punzante y fuerte, la prueba es positiva.

9 consejos anticólicos

1. Hazte revisiones periódicas

Si te han diagnosticado piedras en la vesícula y el médico ha considerado que no era necesario operarlas, a modo de prevención es conveniente que te hagas una prueba anual para ver si el tamaño, número y lugar donde se encuentran las piedras varían.

2. Toma plantas depurativas

Puedes tomar boldo, diente de león, cardo mariano, alcachofera en extracto, comprimidos o infusiones para eliminar toxinas del organismo y mantener la función del hígado y la vesícula lo mejor posible. También puedes probar Mixtract 3 DPV, que combina varias plantas depurativas como diente de león, zarzaparrilla, ortiga verde, cola de caballo y grosellero negro.

3. Mejora tu alimentación

.Come menos cantidad y más a menudo.

.Opta por tomar frutas como chirimoya, albaricoques y melocotones; también verduras como brécol, yuca, canónigos, batata, pimientos rojos, espinacas, acelgas y rábanos, ya que son ricos en antioxidantes, que previenen la formación de piedras.

. Come abundantes cereales (arroz, quínoa, maíz, cebada, trigo, mijo…) y pescado blanco principalmente, ya que es menos graso.

.Toma zumos naturales de rábano, ciruela pasa, cereza negra y apio, zanahoria, remolacha, pepino y hortalizas verdes por sus propiedades antioxidantes.

.Intenta controlar los niveles de colesterol con la alimentación, evitando las comidas grasas (frituras, frutos secos fritos, estofados, lácteos, etc.) y el exceso de proteínas animales. Las mejores carnes son: ternera, pollo sin piel, pavo sin piel y conejo.

. Evita el alcohol, el tabaco, las salsas, las especias picantes y el exceso de sal.

4. Mantén la bilis más líquida

Bebe más agua entre comidas y toma extracto o cápsulas de alcachofa que, además de ser depurativo y diurético, evita que la bilis se espese, regula y facilita el vaciamiento de la vesícula y alivia las náuseas y el dolor abdominal.

5. Toma aceite de oliva y limón en ayunas

Tomar 1 cucharada sopera de aceite de oliva con un chorrito de zumo de limón en ayunas suele mejorar mucho los síntomas del cólico, siempre que la piedra no sea demasiado grande (mantener 1 minuto en la boca el aceite y el limón ayudará a que sea más efectivo y a que no nos repita el aceite).

6. Deshazte de la ira con terapias emocionales

En la vesícula y el hígado se materializan las emociones de cólera, amargura, injusticia, rabia e ira. Estas emociones debilitan la función de estos órganos y existen terapias como la PNL (programación neurolingüística), la kinesiología holística, las flores de Bach, las constelaciones familiares y la terapia bioenergética, entre otras, que pueden ayudarte a liberar y resolver todo tipo de conflictos emocionales.

7. Toma arcilla blanca

Disuelve 1 cucharadita de arcilla blanca en un poco de agua y tómate la mezcla antes de comer. Te ayudará a eliminar los productos de desecho que se encuentran en la sangre o la bilis y tiene acción antibacteriana, antiinflamatoria y cicatrizante.

8. Evita grandes esfuerzos físicos

Aprende a usar la respiración y el abdomen para coger peso y, si practicas deportes que comportan movimientos bruscos y descontrolados, recuerda que pueden desencadenar un cólico biliar.

9. Suplementos dietéticos

Puedes tomar lecitina de soja en perlas, comprimidos masticables o granulado, ya que emulsiona las grasas; L-Taurina, que es un aminoácido que interviene en la formación y secreción de la bilis, y Antiox, pues sus cápsulas contienen antioxidantes como el selenio, el zinc y las vitaminas A, C y E, que previenen la formación de más cálculos.

Pólipos en la vesícula

Son pequeños engrosamientos en la pared de la vesícula que pueden ser tanto benignos como malignos. Se diagnostican con una ecografía y los factores que indican un riesgo de malignidad son que midan más de 1 centímetro, que la persona tenga más de 50 años, que se trate de un solo pólipo, y que cause síntomas. En estos casos, es posible que se deba extirpar la vesícula.

Vivir sin vesícula

Cuando te extirpan la vesícula, la bilis pasa directamente del hígado al intestino, por lo que su concentración es inferior y su eficacia a la hora de la digestión es menor. También es cierto que tras una operación de extirpación de vesícula se pueden sufrir náuseas, vómitos, mareos y problemas intestinales como diarreas y gases, aunque no todo el mundo tiene estos efectos secundarios. A pesar de todo ello, la verdad es que la extirpación de la vesícula no supone que no se pueda llevar una vida saludable, aunque para ello es importante seguir estos consejos:

1. Facilita la digestión

Tómate al menos 20 minutos para comer sentado y en un ambiente agradable y haz varias pequeñas comidas al día. Evita beber durante la comida, ya que entorpece la digestión y opta por un plato único. Si haces una siesta, mejor recostado que tumbado en la cama. Si tomas postre, elige papaya o piña fresca, ya que contienen papaína y bromelina, respectivamente, enzimas que favorecen la digestión de las proteínas, o bien toma infusiones digestivas de menta, tila, espino blanco, regaliz e hinojo.

2. Cuida la salud del hígado

Ya que el hígado es el que aportará la bilis para la digestión, cuanto más sano esté, menos se echará de menos a la vesícula. Por eso, es importante que aprendas a gestionar emociones como la ira y la rabia que lo debilitan. También le puedes ayudar comiendo verduras amargas como endibias, rúcula, apio, alcachofa, espárragos, y acelgas; y tomando plantas depurativas en extracto: boldo, cardo mariano, alcachofera o diente de león. Por último, evita en lo posible el exceso de medicamentos, ya que ponen a prueba el hígado.

3. Reequilibra tu organismo con terapias naturales

Te ayudarán a mejorar síntomas como el dolor de cabeza, de piernas y de cadera, los problemas de piel y la sudoración excesiva, que pueden aparecer como consecuencia del desequilibrio energético que puede producirse en el meridiano de acupuntura de la vesícula biliar.

. Auriculoterapia: busca con la uña del dedo índice un punto que te duela en la concha de la oreja (que es la depresión que hay por encima del agujero y el tabique que divide la oreja en dos horizontalmente), ya que en esta zona se encuentran los puntos reflejos de los órganos digestivos y depurativos, y presiónalo unos segundos.

. Acupuntura: a través de esta terapia puedes reequilibrar el flujo energético de los meridianos de la vesícula y estimular la función del hígado, estómago e intestino para asegurarte una buena digestión y depuración de toxinas.

. Kinesiología holística: es un test muscular que puede ayudarte a saber si necesitas tomar enzimas digestivas o antioxidantes, o bien qué plantas depurativas son las que más te convienen. También favorece el equilibrio emocional.

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